sábado, 10 de marzo de 2012

PERDÓN, MAESTRO BIELSA

En el marco de las distinciones que hace la Fifa, mi voto por el mejor jugador del año  fue por Lionel Messi. En segundo lugar coloqué a Cristiano Ronaldo y en el tercero, Andrés Iniesta.

En el ámbito de los entrenadores, voté por José Mourinho como el mejor. En los lugares siguientes del podio ubiqué a Pep Guardiola y Alex Ferguson,  no importa en qué orden.

Solo sé que me equivoqué. Para mí, el mejor director técnico, en cualquier año y en cualquier circunstancia es Marcelo Bielsa.

Es bien fácil dar las razones para esa elección, partiendo de las propias palabras del entrenador argentino, ahora al servicio del Athletic de Bilbao:

"Yo soy un obsesivo del ataque. Yo miro videos para atacar, no para defender. ¿Saben cuál es mi trabajo defensivo? Corremos todos. El trabajo de recuperación tiene cinco o seis y chau, se llega al límite. El fútbol ofensivo es infinito, interminable. Por eso es más fácil defender que crear. Correr es una decisión de la voluntad, crear necesita del indispensable requisito del TALENTO".

Todo esto solo lo dice un genio. Alguien capaz de hacer cualquier cosa, incluso aquello que no se sabía que podía hacerse.

 Todos los demás entrenadores comunes pensamos en aquella frase, según la cual, “la mejor defensa es el mejor ataque”. Y no falta quien ve lo de Bielsa como una locura irrealizable: para el adiestrador en mención, el mejor ataque es la mejor defensa. PARA ÉL  TODO ES POSIBLE.

Marcelo Bielsa es impredecible y eso se constituye en otra de sus grandes cualidades. 

Por allá en 2005, después de clasificar a Ecuador al mundial de Alemania, le propuse al presidente de la Federación Ecuatoriana de Fútbol, Luis Chiriboga, que me permitiera, dada mi falta de conocimiento de lo que era un Mundial, prepararme a través de los ojos de otras personas.

Mi idea era entrevistarme con una serie de entrenadores que hubieran tenido esa experiencia de haber estado en un Mundial de Fútbol para que me comentaran sus vivencias,  buenas y malas, y no llegar con demasiados vacíos a mi primer mundial.

Conocí la dimensión de un certamen de esta categoría a través de hombres como Francisco Maturana, César Luis Menotti, Carlos Bilardo, Daniel Pasarella, Carlos Alberto Parreira, Alfio Basile, Felipao, Carlos Queiroz  y un montón de asistentes y preparadores físicos que habían estado en esa cita orbital de balompié con anterioridad. Todos abrieron su corazón y sus recuerdos y reflexiones para que yo lograra mi cometido.

Sólo me quedó faltando el que más quería: Marcelo Bielsa.

Me entrevisté con su preparador físico Luis Bonini y con su asistente Claudio Vivas, hombres extraordinarios y solidarios compañeros de mi lucha por lograr el mejor mundial para Ecuador. Me regalaron todas sus experiencias vividas, pero cada vez que les preguntaba por  Bielsa la respuesta en esos momentos era la misma: “Marcelo está en su estancia, está “podrido” del fútbol y no recibe a nadie.

Luego del Mundial coincidí con Bonini y Vivas en un congreso mundial que organiza Jesús Martínez, el dueño del Pachuca,  un presidente de club con el mejor perfil para ser presidente de la Federación Mexicana de Fútbol. Tras los saludos de rigor, volví a preguntar por Bielsa. La respuesta no fue muy diferente: no contesta el móvil.

Días después, estando en Ecuador, recibí una llamada en mi celular. El interlocutor se presentó de la manera más humilde y me dijo: Profesor Suárez, le habla Marcelo Bielsa, yo fui entrenador de la Selección Argentina y sé que me estuvo buscando antes del mundial para que habláramos. Una introducción como la de cualquier hijo de vecino.

Me dijo que estaba al tanto sobre todo lo que yo había preguntado sobre él y su trabajo, y me halagó diciéndome lo mucho lo que le gustó mi equipo en el Mundial (me subió hasta el cielo, se los juro) y prometió que una vez tuviera la oportunidad de dirigir un equipo y cuando yo lo quisiera, podíamos comunicarnos para que… Entonces  bip, bip, bip… Se nos dañó la comunicación.

Hoy cuando él está con todos los merecimientos a las puertas de conseguir nuevos logros con el Bilbao, normales para él, extraordinarios para el resto del mundo,  yo me declaro admirador sin límites de Marcelo Bielsa y sólo espero que  algún día pueda retomar aquella truncada conversación y  aprovechar al máximo su contenido para aprender y no sólo de fútbol”.

Mientras tanto, celebro todos los triunfos que ha logrado y espero que alcance todos sus  objetivos inmediatos. Lo merece.

Por estos días, su equipo el Bilbao enfrentó y superó al Manchester United por la Europa League en un resultado histórico. Y ahora tendrá que disputarle al Barcelona la Copa del Rey. Duelos directos ante dos equipos dirigidos por dos de los técnicos que yo elegí como los mejores. Espero que Bielsa salga airoso.

3 comentarios:

  1. Soy un chileno admirador del fútbol de Bielsa y la verdad hoy por hoy le extrañamos mucho, no porque Claudio Borghi sea un mal técnico, sino pro su forma de ver el fútbol; esa que identifica a los que somos fanáticos del fútbol, de los que somos capaces de ver un partido de la 1a. D de Argentina pro el sólo hecho de ver el deporte más lindo del mundo.
    Gracias Luis Fernando por su columna y mostrar a muchos la grandeza del maestro Bielsa.

    Saludos!

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  2. Sin duda alguna... que de la humildad se saca el conocimiento... Suárez gracias pro compartir esta anecdota con el Mundo...

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  3. Como Ecuatoriano que soy, solo debo tener palabras de agradecimiento para Ud. LFS. Lo que vivimos en Alemania 2006 es unico e irrepetible, su capacidad de generar condiciones propicias para jugar futbol de elite en la tricolor describe su talento de DT.
    Actualmente estamos jugando la copa Brasil 2014 con nuestra seleccion, y siento que necesitamos mas de ese talento para pasar a 8avos.
    Siga adelante.

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