viernes, 18 de noviembre de 2011

¿GRUPO O EQUIPO?

“Jugar como un equipo es tener organización, tener determinadas regularidades que hacen que en los cuatro momentos del juego, todos los jugadores piensen en función de la misma cosa al mismo tiempo”.                                                                                                                              José Mourinho

Grupo y equipo son dos palabras que, aunque se usan indistintamente, tienen muy diferentes significados.

El Grupo está compuesto por un conjunto de personas que no tienen objetivos en común, que no llevan a cabo tareas complementarias, cuyos resultados dependen  de la voluntad de cada individuo. Podría asegurarse que es fácil formar un grupo. De hecho, si falta una persona, no se nota la ausencia y cualquiera puede ocupar su sitio sin preparación o entrenamiento.

El Equipo lo componen personas que tienen ante todo, objetivos comunes. Sus integrantes sí están obligados a tener un profundo conocimiento unos de otros, a conocer limitaciones y fortalezas, a crear sinergias y a apuntar a los resultados como un logro colectivo y no individual. No es fácil formar un equipo. Es un proceso que requiere tiempo para avanzar en un período de acoplamiento. Por eso, cuando falta alguien sí se nota su ausencia.

La clave del éxito de un equipo es la estructuración y la compenetración de un conjunto de valores compartidos del cual se desprende el patrón de actividad.

Los integrantes de un equipo tienen claramente definidos los roles de acuerdo con la especialización. Cada uno busca la excelencia de su aporte. Y el equipo cuenta con un líder o con los líderes necesarios para coordinar los recursos y las acciones y permitir el alcance de las metas trazadas.

En síntesis, un equipo tiene identidad colectiva, un espíritu participativo y un sentido de propósito y patrones estructurados de interacción. Cada miembro desempeña un rol específico, responde a tácticas y sistemas que debe respetar y un enorme compromiso con la tarea.

Por ello, para poder construir un equipo se deben precisar los resultados, declarar los objetivos a conseguir y las expectativas. Su líder debe asumir la responsabilidad total de todas sus decisiones, pero cada miembro del equipo debe saber cuál es su tarea personal en el equipo y conocer sus capacidades individuales.

Un equipo debe experimentar e innovar, medir con indicadores correctos, actuar constantemente, a medida que se vaya progresando aumentar el ritmo o la velocidad y pedir retroalimentación en el seno del grupo.

El rey Pirro de Epiro fue el más grande guerrero griego después de Alejandro Magno, era conocido como gran estratega y combatiente. Tarento era una ciudad Espartana muy rica de la costa este de Italia que entró en guerra contra Roma en el año 281 a. de C. Tarento no tenía ejercito. La gente de Tarento acudió al rey Pirro para que los defendiera del ataque de los romanos;  el ejército de Pirro y los romanos chocaron en dos batallas: Heraclea y Ausculum. En sendas batallas, Pirro, maestro de la estrategia, consiguió atraer a las legiones romanas al terreno más apto para su propio estilo de maniobra y las venció, pero a un costo inmenso ya que sus bajas habían sido terribles.

Cuando lo felicitaron por sus victorias, Pirro dijo: “Si derrotáramos a los romanos en otra batalla así, quedaríamos arruinados”

De la historia del rey Pirro y después de su lamento procede la expresión “victoria pírrica”, en alusión a un triunfo que tiene sabor a derrota, por el altísimo costo que entraña.

La Selección de Honduras obtuvo una resonante victoria ante otro combinado excelente como Serbia. No obstante podría convertirse en una victoria pírrica si por ello creemos que ya se cuenta con un equipo sólido con el cual tenemos asegurada la consecución de ambiciosas metas.

Lo ideal entonces es valorar el triunfo pero en su justa medida y entenderla como un paso en el esfuerzo de un grupo de jugadores que siguen trabajando con decisión para convertirse en un gran equipo.

Entretiempo 1:

Los cuatro momentos que enuncia José Mourinho en su frase son:
1.      La fase defensiva, cuando me atacan y mi equipo está armado.
2.      La fase ofensiva, cuando ataco a un equipo armado.
3.      La transición defensa-ataque, en otros términos, el contraataque.
4.      La transición ataque-defensa que es el rearmado rápido del equipo una vez pierde el balón.

Entretiempo 2:

 La historia del rey Pirro la he sacado casi literalmente del muy buen libro “Las 33 estrategias de la guerra” de Robert Green que me regaló David Chávez, un mejor amigo y un apasionado de su país.

2 comentarios:

  1. Excelente artículo Míster, me tome la libertad de copiar parte del mismo para otro post donde escribo acerca del liderazgo, aquí le dejo el link por sí le interesa verlo:

    http://www.blogdecristo.com/2011/11/liderazgo-de-grupo-vs-liderazgo-de-equipo.html

    Muchas gracias anticipadas y mis mejores deseos con su labor como Seleccionador Nacional, arriba Honduras! :)

    ResponderEliminar
  2. profe diego pulgarin periodista de rcn Pereira, no se si me recuerda, excelente sus columnas, apenas me entero de ellas, pero muy pedagógicas gracias un abrazo en la distancia..

    ResponderEliminar